Confirma si tienes ranuras libres o módulos reemplazables, frecuencia soportada y límites por chipset. Usa escáneres del fabricante o guías de tu modelo. Emparejar capacidades y latencias evita conflictos. Pasar de 4 a 8 o 16 GB suele transformar multitarea. Revisa perfiles XMP o equivalentes móviles y, si no existen, mantén especificaciones conservadoras. Prueba con MemTest antes de cerrar todo, evitando errores intermitentes difíciles de rastrear.
Clona con software fiable, reduce datos innecesarios antes y alinea particiones. Tras migrar, verifica arranque, activa TRIM y configura AHCI si faltaba. Guarda el HDD como copia fría o carcasa externa. La sensación de velocidad compensa cada minuto invertido. Si tu puerto es SATA II, aún así notarás mejoras sustanciales en respuesta, multitarea y ruido, con menos calor en sesiones largas de trabajo o estudio continuo.
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